sábado, 12 de noviembre de 2011

Cuando te sientes orgulloso.

Hace un tiempo una persona que conozco desde hace tiempo, la cual ahora es un buen amigo, me dio la oportunidad de ayudarle con su proyecto de formar a chavales en jugadores de fútbol sala. Su proyecto no solo se basaba en fabricar buenos jugadores, si no los mejores tanto en la cancha como fuera de ella y la verdad es que ambos puntos los consigue siempre con creces.

Esta es mi segunda temporada como su ayudante y hoy he sentido un orgullo que no se puede medir por el equipo pero sobretodo por mi amigo, porque aún pasando malos momentos sabe sobreponerse a todo lo demás y centrarse en una de las mejores cosas que sabe hacer, motivar y movilizar a sus "tropas" por la cancha, como nadie más puede hacer.

Es un placer ver como disfruta de todas las facetas de este deporte. De las buenas y de las malas, porque aún de las malas sabe sacar lecturas positivas para hacernos mejores. Lo que hoy hemos conseguido gracias a él, aunque sean los chavales los que ponen las piernas, ha sido algo memorable y se recordará durante mucho tiempo, pero estoy convencido de que él ya no piensa en otra cosa que en la siguiente victoria.


Gracias por dejarme aprender todos los días de ti.

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